En los años 40, Camilo “Matías" iniciaba junto a su familia en Chantada, una nueva manera de ganarse la vida después de la guerra. En esos años, la principal necesidad de la Galicia rural de postguerra era conseguir ingresos para sustentar la economía familiar.
Los inicios de “Matías” comenzaron en las ferias de la comarca de Chantada. Allí se compraban los animales, se trasladaban a pie hasta la estación de ferrocarril, donde se cargaban y enviaban a Madrid para su distribución. Pasados los años se fue haciendo con un puesto en el mercado de abasto de Chantada, desde donde se proveía al mercado local. Poco a poco se fueron incorporando al trabajo miembros de la familia, atendiendo el principal mercado, Madrid.